Ante las bajas temperaturas, se advierte sobre los peligros de usar estufas y sistemas de calefacción eléctricos sin las debidas precauciones. Se enfatiza la importancia de la ventilación adecuada para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono e incendios.
Se recuerda un incidente reciente en Avenida Rivadavia 1600 por monóxido de carbono debido a aparatos defectuosos. Se recomienda revisar la llama de las estufas (debe ser azul), llamar a gasistas matriculados y no usar hornos ni hornallas para calefaccionar ambientes.
Se aconseja la instalación de detectores de monóxido de carbono y, crucialmente, mantener una ventana ligeramente abierta (un dedo) para asegurar la ventilación, incluso si la temperatura interior es de entre 20 y 24 grados. Para la calefacción eléctrica, se desaconseja sobrecargar zapatillas con múltiples artefactos.