Marcelo Polino opina sobre la situación de Jessica Sirio, sugiriendo que la justicia tarda en casos donde hay influencias de poder y mucho contacto.
Polino considera que el caso de Sirio es "brillantina para la televisión" y que probablemente quedará en la nada, a pesar de que ella haya mencionado haber visto mucho dinero.
Se cuestiona la ética de utilizar dinero público y se reflexiona sobre la aparente ingenuidad de los hombres al involucrarse con personas que previamente han generado escándalos.