El periodista Wally defiende su labor al investigar el caso de Nacho Levy y cuestionar la postura de Julia Mengolini. Critica que la atención se haya centrado en él en lugar de en las denuncias contra Levy o la falta de un pronunciamiento claro de Mengolini.
Wally sostiene que realizó su trabajo de manera educada y responsable, buscando información sobre un tema de interés público. Cuestiona por qué una referente del feminismo como Mengolini no creyó inmediatamente en las víctimas, sugiriendo una posible influencia de intereses políticos o de amistad.