Myanmar atraviesa una guerra civil con miles de muertos desde el golpe militar de 2021 que derrocó a la premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi. La contienda es considerada la más mortífera en Asia, a pesar de la falta de balances oficiales.
Los testimonios reflejan un profundo resentimiento y rabia hacia los militares, responsables de la violencia indiscriminada. Las víctimas expresan impotencia y resignación ante la situación, compartiendo el dolor de los fallecidos y la necesidad de evitar a los perpetradores.