José María Muscari, tras declarar ante la justicia por la muerte de Ernestina Páez, se refirió a su estado anímico previo al accidente. Aclaró que la veía "muy bien" y que era una persona que "quería vivir", desmintiendo versiones de crisis.
Muscari explicó que Ernestina se encontraba en tratamiento por alcoholismo, una condición que requiere un seguimiento de por vida. Sin embargo, enfatizó que esto no significaba que estuviera en crisis, sino que luchaba constantemente.
Respecto a su relación con su hijo Benicio, Muscari indicó que no había tenido contacto en los últimos días, pero sí lo vio en el entierro. Aclaró que la función de teatro era a las 21 horas y que Ernestina, cuyo accidente ocurrió a las 19:30, llegaba con una hora y cuarto de anticipación, desmintiendo la idea de que estuviera tarde.