Aurora Hansen, militar trans con casi 20 años de servicio, enfrenta la posibilidad de ser expulsada del ejército estadounidense tras iniciar su transición en 2021, a pesar de haber servido en zonas de guerra como Irak y Afganistán. Hansen busca un retiro médico para mitigar las secuelas psicológicas de la guerra y el impacto emocional de la prohibición de personas trans en las fuerzas armadas, una medida impulsada por Donald Trump.
La situación de Hansen refleja la de otros militares trans que se encuentran en un limbo legal, luchando por permanecer en servicio o por obtener un retiro digno. La falta de reconocimiento y el sentimiento de traición por parte del sistema castrense generan una profunda angustia en quienes han dedicado su vida a defender al país.