El gobierno de Javier Milei busca reformar la Carta Orgánica del Banco Central, derogando modificaciones introducidas durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner en 2012.
La reforma de 2012, impulsada por Mercedes Marcó del Pont y Axel Kicillof, introdujo cambios en el artículo 3, modificando el objetivo del Banco Central de "estabilidad monetaria" a "promover la estabilidad monetaria, financiera y el desarrollo económico". También se incrementó el número de directores de ocho a diez.
La intención del Ejecutivo es volver a la redacción original de la Carta Orgánica, que priorizaba la estabilidad de la moneda. Se espera que la reforma también aborde la polémica cuestión del financiamiento del Banco Central al Tesoro.
Para que la reforma sea efectiva, necesitará la aprobación del Congreso Nacional, ya que la modificación de la Carta Orgánica requiere aval parlamentario.