Se critica la centralización de la discusión en los viajes de Milei al exterior, argumentando que la Argentina es más que la General Paz y que se necesita un gobierno federal serio.
Se cuestiona el rol de los gobernadores en el desarrollo de sus provincias y la gestión de la obra pública.
Se afirma que a la gente común no le importan las discusiones políticas abstractas, sino tener trabajo, seguridad y poder llegar a fin de mes.