Máximo Kirchner aspira a ser candidato a presidente, a pesar de estar involucrado en causas judiciales por corrupción que podrían llevarlo a prisión una vez que pierda sus fueros.
Su posible candidatura es vista como una estrategia para evitar que Kicillof asuma la presidencia y para mantener el poder del kirchnerismo. La situación judicial de Máximo Kirchner es delicada, y se prevé que intente utilizar sus fueros para evitar un debate oral y una posible condena.