Se critica la figura de Axel Kicillof, presentándolo como un "tren fantasma" que busca encabezar un proyecto político pero que no termina de definirse. Se cuestiona su rol en la estatización de YPF y el pago a los acreedores del Club de París.
Se señala que, a pesar de los escándalos y las críticas, Kicillof sigue siendo defendido por algunos medios y no se abordan públicamente sus presuntos delitos o el daño económico causado al país.