Irán se prepara para los funerales de Ali Khamenei, el ayatolá que lideró la República Islámica durante 36 años hasta su asesinato el 28 de febrero. Las ceremonias comenzarán el 4 de julio en Teherán y concluirán el 9 de julio con su entierro en su ciudad natal, Mashad.
Su hijo y sucesor, Mojtaba Khamenei, no asistirá a los entierros por razones de seguridad. A pesar de la pérdida, algunos iraníes no lo consideran una derrota, sino una demostración de fuerza frente a Estados Unidos y otros países.
Las ceremonias contarán con la participación de la población y se realizarán en Teherán, Qom y también en Irak. La seguridad es un aspecto fundamental en la organización de estos eventos masivos, involucrando a todos los elementos del Estado y a la ciudadanía.