Martín Insaurralde y Jessica Sirio buscan desestimar el video que los involucra, argumentando que se desconoce su origen, fecha de grabación y si fue obtenido ilícitamente. La defensa plantea la posibilidad de ediciones con inteligencia artificial.
La hipótesis de los dos vestidores en la mansión de San Vicente es analizada, contrastando las declaraciones de los policías con las imágenes del video. Se espera la declaración de la empleada doméstica, Milagros, quien conoce la casa y la dinámica de la pareja.
La empleada declarará el 8 de julio y su testimonio podría ser crucial para determinar si hubo reformas en la mansión y el origen de los videos. También se solicitó el libro de visitas de la propiedad.