Se reporta el robo de siete convoys con insumos destinados a la ayuda humanitaria en Venezuela. Los vehículos fueron expropiados por funcionarios, impidiendo que la ayuda llegue a las zonas afectadas por el terremoto.
Alberto, voluntario en el centro de acopio de la Universidad Central de Venezuela, expresa su indignación ante esta situación, calificándola como una "tortura sistemática" y una "falta de humanidad". Señala que el pueblo venezolano está cansado de esta situación y exige un cambio.