Se puso la lupa sobre la precariedad institucional del gobierno actual, cuestionando la designación de los hijos de Toto Caputo como asesores ad honorem.
Se planteó la duda sobre el acceso a información confidencial que estas designaciones podrían implicar, comparándolo con el valor de las consultoras económicas.
Se sugirió que esta situación no es exclusiva del gobierno nacional, sino que podría abarcar a todo el arco político, planteando interrogantes sobre la justificación del modo de vida de los políticos.