El gobierno de Javier Milei planea implementar un "plan post-Adorni" que incluye el regreso de las colectoras, un sistema de alianzas electorales eliminado en 2019. La propuesta busca suspender las PASO y ofrecer colectoras a los gobernadores a cambio de apoyo político.
La estrategia del gobierno se centra en la reelección de Milei, relegando la economía a un segundo plano. Se plantea un "pacto de no agresión" entre el gobierno y los gobernadores: ellos no interfieren en la elección nacional y el gobierno no interfiere en las elecciones locales. Esta maniobra política se da en un contexto de preocupación por la economía y la falta de mejoras en el día a día de los argentinos.