El gobierno considera que es importante que las tarifas de los servicios públicos retornen a sus precios de mercado, es decir, que cubran los costos. Esto implica un aumento en el gas, el agua y la electricidad.
Como consecuencia, las familias se ven obligadas a tomar medidas de ahorro, como abrigarse más para reducir el consumo de gas. Se menciona que estas cuestiones ya se han debatido en gobiernos anteriores.