Una empleada de un local de ropa en Once, identificada como Ailén, frustró el robo de tarjetas de crédito a un jubilado de 85 años al notar que las fotos de los DNI presentados no coincidían con los compradores.
La rápida acción de Ailén, quien a pesar del miedo decidió alertar a la policía, permitió la detención de dos delincuentes extranjeros con antecedentes por delitos similares. Los individuos intentaron realizar compras fraudulentas utilizando tarjetas robadas, pero fueron descubiertos por la empleada y posteriormente demorados por la policía.
A pesar de que el delito es excarcelable, el fiscal Carlos Caputo y la jueza María Araceli Martínez dictaron prisión preventiva para los detenidos, quienes se encontraban en situación irregular en el país. El caso destaca la valentía de la empleada y la respuesta de la justicia.