Se debate el error humano en la obra que afectó un caño troncal de gas. Se cuestiona la falta de actualización de los mapas de infraestructura, sugiriendo que se utilizaron planos desactualizados, comparables a los del "siglo pasado".
Se señala que el error se originó al calcular mal la altura al intentar realizar un desagüe de agua, impactando directamente en el caño de gas. La discusión gira en torno a la responsabilidad de la distribuidora de gas y la necesidad de mantener actualizados los registros de las redes subterráneas.