Se revela un episodio ocurrido en el vestuario de la Selección Argentina donde Mauro Icardi habría mostrado un reloj Rolex ante Messi y Di María. Según la información, los experimentados jugadores habrían reaccionado con incredulidad o burla ante el ostentoso accesorio del futbolista, calificándolo de "Rolex pirulo" y mirándose entre ellos.
Este incidente, tildado de "datazo", se enmarca en la percepción de que Icardi es un "nuevo rico" que busca exhibir sus posesiones. La anécdota, contada por supuestos allegados del programa TV Sport, subraya la supuesta falta de códigos de Icardi y su necesidad de ostentar, contrastando con la actitud más sobria de figuras como Messi y Di María.