El 50% de los hogares argentinos aún recibe subsidios en las facturas de gas y luz, a pesar de la reducción implementada. El gobierno busca eliminar gradualmente estos subsidios como parte de su política de superávit fiscal.
Si bien se reconoce la necesidad de que los servicios tengan un costo real y no se regalen, se plantea la preocupación por aquellos sectores de la población que no pueden afrontar el pago total de las tarifas, lo que podría llevar a situaciones de precariedad.
Se espera la aprobación en el Senado de la ley que modifica la política de zonas frías, lo que podría impactar en el costo del gas para algunos usuarios.