Estados Unidos ha informado que no renovará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC) en su forma actual por otros 16 años. Donald Trump argumenta que, si bien el T-MEC es mejor que el TLCAN, aún favorece a México y Canadá, especialmente en el sector automotriz. La agenda de "Estados Unidos primero" busca fortalecer la manufactura nacional y reducir la dependencia de cadenas de suministro externas.
El T-MEC se ha convertido en una herramienta de presión para obtener concesiones de México en temas como narcotráfico, migración y seguridad fronteriza. La revisión del acuerdo, que regula un intercambio comercial de más de 1.3 billones de dólares anuales, abre la puerta a una renegociación de condiciones más favorables para Estados Unidos, vinculando el comercio a la agenda política y de seguridad entre los tres socios.