En Estados Unidos, la cultura del trabajo y el capitalismo se manifiestan en una población que prioriza el empleo y el progreso económico, con una inflación anual del 4.2% que no parece desalentar el esfuerzo.
A diferencia de Europa, donde las vacaciones son más extensas, en EE.UU. se valora la disciplina laboral y la búsqueda del éxito individual, con un sistema que facilita la contratación y el despido, y una menor influencia de los sindicatos.
El orgullo por los logros profesionales y la posesión de bienes materiales, como autos y casas, son un reflejo de esta cultura, donde el éxito es un motivo de celebración social y el servicio militar y policial gozan de gran reconocimiento.