Se analiza la situación económica actual y las proyecciones a futuro, donde se espera una estabilización con componentes recesivos, una mejora lenta del poder adquisitivo y la inflación controlada por debajo del 2%.
Se advierte que esta situación no generará un boom de consumo y que el gobierno podría enfrentar dificultades si no logra revertir la tendencia de bajos salarios, que se ha convertido en una amenaza electoral. Los aumentos de tarifas también impactan negativamente en el bolsillo de los ciudadanos.