Se simula una conversación tensa entre dos personas, donde una le recrimina a la otra por no haber visitado a su papá, no haberle llevado una masita y por no haber hecho las tareas encomendadas como buscar crema o cortar el pelo a Balú.
La discusión escala con amenazas de revisar el celular y cambiar la clave, y se menciona la posibilidad de que una de ellas se vaya a jugar al póker o a la pelota, mientras la otra la tiene controlada.