La casa donde Diego Maradona cumplía internación domiciliaria carecía de equipamiento médico básico, incluyendo un botiquín de primeros auxilios, desfibrilador o mascarillas de oxígeno.
Tampoco se disponía de una ambulancia como se les había prometido a las hijas del futbolista.
Se cuestiona la atención médica brindada, sugiriendo que Diego estaba "atendido por los propios internos del Borda" en condiciones precarias.