Se realizó una demostración práctica de la ley de la inercia, explicando por qué la parte inferior de un objeto colgado permanece quieta por un instante al soltarlo. Se mostró que, al soltar el objeto, la tensión en la parte inferior no desaparece instantáneamente, manteniendo esa sección inmóvil por un breve período.
Se explicó que un cuerpo permanece quieto si la sumatoria de fuerzas sobre él es cero. Cuando se sostiene el objeto, las fuerzas están equilibradas. Al soltarlo, la tensión que lo sostenía tarda en propagarse, y mientras exista, la parte inferior permanece estática.
Se comparó este fenómeno con la física clásica y la ley de la inercia, destacando que la ciencia empírica permite observar y comprender estos comportamientos que, a simple vista, pueden parecer "magia".