La próxima cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, se perfila como un encuentro centrado en la defensa y el aumento del gasto militar por parte de los países europeos. A pesar de las tensiones entre Estados Unidos y Europa, se espera que la Alianza reafirme su compromiso, aunque con un enfoque en la mayor responsabilidad de los europeos en la seguridad continental.
Estados Unidos, si bien seguirá siendo indispensable para la defensa de Europa y Ucrania, presionará para que los aliados traduzcan sus incrementos presupuestarios en capacidades sensibles. El objetivo es que Europa asuma un rol más protagónico y reduzca la dependencia trasatlántica, sin que esto implique un desentendimiento de EE. UU.
Se anticipa un llamado a los europeos para que gasten más en defensa y racionalicen sus recursos. La cumbre podría también abordar el rol de la OTAN en la región del Indo-Pacífico, aunque se espera que las discusiones sobre asuntos controvertidos sean limitadas para mantener la cohesión de la Alianza.