Se debate sobre la política económica del gobierno liberal, señalando que si bien se busca mantener los subsidios, los aumentos en gas y luz generan preocupación ante la posibilidad de que los salarios reales no logren recuperarse.
Existe la percepción de que la situación económica actual es una "masacre" y se cuestiona la promesa de inflación cero para agosto, a la vez que se advierte sobre la insensibilidad del gobierno ante las necesidades de la gente.