Se critica al presidente Milei por quejarse de la dificultad de su cargo ("estar en la silla eléctrica"), argumentando que él mismo se postuló y debe bancarse las consecuencias.
Se compara su actitud con la de James Bond en una isla, sugiriendo que se cree un héroe mientras el país lo critica. Se cuestiona su auto percepción como un "espartano" defendiendo una "esparta" y se le recuerda que es el presidente y que fue votado por el pueblo.