Durante la audiencia por el caso Loan, Camila y Macarena declararon ante la Fiscalía que no fueron retenidas contra su voluntad en el hotel ni se les impidió moverse.
Ambas manifestaron que se sintieron contenidas en el hotel bajo el cuidado de Alan Cañete y su grupo, y que este lugar fue el único donde se sintieron protegidas.
La defensa cuestiona la acusación de privación ilegal de la libertad, argumentando que las supuestas víctimas declaran lo contrario y que la Fiscalía parece trabajar para la defensa.