Buques de guerra de Estados Unidos, incluyendo el USS Fort Lauderdale y el USS Joens, han llegado a Venezuela para brindar ayuda tras los recientes terremotos. Estas naves, junto con aviones de carga C-17 Growmaster y C-130 Hércules, forman parte de un esfuerzo de asistencia coordinado por el Comando Sur de los Estados Unidos (South Com).
Según un comunicado oficial, las embarcaciones están equipadas para ofrecer servicios de movilidad especializados y apoyo logístico a personal del gobierno estadounidense, equipos de búsqueda y rescate, y socios interinstitucionales. La misión incluye la evaluación de daños y la entrega de suministros esenciales en las zonas afectadas por los sismos.
La llegada de estos buques marca un cambio en la dinámica de las relaciones entre EE.UU. y Venezuela, contrastando con la tensión previa. Ahora, el enfoque está en la cooperación y la asistencia humanitaria, demostrando una nueva fase en la interacción bilateral.