El bombero Rolando José relata la angustia y la fortaleza que siente mientras participa en las tareas de rescate de su hijo, atrapado tras un derrumbe.
A pesar del dolor personal, Rolando afirma que debe mantener la entereza por su familia y por los compatriotas que esperan noticias. Describe cómo los rescatistas utilizan túneles y escuchan sonidos débiles para intentar localizar a las personas atrapadas.
Se menciona la importancia de la comunicación y el ánimo que se brindan mutuamente los rescatistas y las familias, a pesar de la dificultad de la situación.