Un hombre llamado Gabo, que se dirige a trabajar como fotógrafo en Bariloche, relata las extremas condiciones de frío que se viven en la región, con una sensación térmica de menos 10 grados.
A pesar del inclemente clima, la gente se muestra resiliente y continúa con sus actividades diarias, incluyendo la llegada de turistas de diversas partes del mundo, especialmente de Brasil, quienes buscan disfrutar de la nieve.