Se discute el impacto de los aumentos en las tarifas de servicios públicos en el bolsillo de los argentinos. Se menciona que la gente perdió entre el 20% y el 30% de su poder adquisitivo, afectando los gastos fijos del hogar y la capacidad de pago de cuotas de crédito.
Se señala que el gobierno considera importante que las tarifas de servicios públicos retornen a sus precios de mercado. Esto implica un aumento en el gas, la electricidad y el agua, lo que lleva a las familias a buscar alternativas para abrigarse y reducir el consumo.