En un emotivo momento del programa, Augusto Castellano expresó su profundo respeto y cariño hacia Abel Pinto, a quien considera un motivo para haber comenzado en el certamen. A pesar de no saber cuánto tiempo le queda en la competencia, decidió hacerle un obsequio personal.
Augusto le entregó a Abel un cuadro hecho a mano con su propio rostro. Abel se mostró sorprendido y conmovido por el regalo, bromeando sobre la posibilidad de tenerlo en su mesa de luz. Agradeció enormemente el gesto, calificándolo de "una maravilla" y destacando el talento de Augusto no solo como cantante sino también como artista plástico.