Se observa una gran afluencia de argentinos en Miami, especialmente en las cercanías del estadio, anticipando el Mundial. Muchos expresan su deseo de asistir a los partidos, pero las entradas son escasas y costosas, superando los 2.000 dólares en algunos casos.
La situación genera un ambiente de camaradería entre los argentinos presentes, quienes comparten experiencias y expectativas. Se menciona un tributo a Diego Maradona y la presencia de la familia de Enzo Fernández en un banderazo.