En un relevamiento en comercios de barrio, se observó una gran afluencia de público atraído por ofertas de carne a 11.900 pesos el kilo.
Los consumidores, a pesar de la calidad, reconocen la necesidad de cuidar el bolsillo y buscan alternativas como el cerdo o el pollo cuando los precios de la carne vacuna son elevados. Algunos entrevistados viajaron desde lejos para aprovechar estas promociones, demostrando la importancia del precio en la decisión de compra.
Se destaca que, si bien el precio de 11.900 pesos por kilo no es bajo en términos absolutos, resulta significativamente más económico que en otras carnicerías o supermercados, donde la calidad puede ser inferior o el precio habitual más alto.