Una mujer relata cómo fue víctima de una estafa telefónica a las 2:50 de la mañana. Un desconocido, simulando ser su hijo Tommy, le dijo que lo habían asaltado en su casa y le pidió dinero. La mujer se dio cuenta de que no era su hijo por la forma de hablar y el tono de voz.
Los delincuentes buscan generar pánico y aprovechar que la persona está dormida. La estafadora lloriqueaba para que la víctima no la corrigiera.
Se advierte sobre una nueva modalidad de estafa que implica el robo de datos bancarios mediante códigos de verificación telefónica. Los delincuentes llaman haciéndose pasar por empresas de telefonía o correo para obtener estos códigos. Con el código, clonan el teléfono y acceden a información bancaria, robando dinero.
Se recomienda precaución, especialmente a personas mayores con teléfonos fijos, y se advierte sobre servicios que quedan activos y tienen claves de fábrica fáciles de adivinar (como 1-2-3-4). Los estafadores pueden derivar llamadas usando estas claves.
La mujer relata que intentaron acceder a su cuenta bancaria y que recibió correos y mensajes de WhatsApp. La llamada terminó cuando ella cortó.