La abogada Ana Rosenfeld cuestiona la falta de equidad en el proceso judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi, sugiriendo que la mediática recibe un trato preferencial.
Rosenfeld afirma que, a pesar de los rumores de pago, la deuda alimentaria de Icardi aún no está acreditada formalmente en el expediente, y critica la filtración de información a la prensa antes de que sea notificada a las partes.
Se pone en duda la veracidad de un comprobante en turco que supuestamente acredita la transferencia, y se reitera que hasta que el dinero no esté en la cuenta de Wanda, Icardi sigue siendo considerado deudor alimentario.