Casi una semana después de los terremotos en Venezuela, el balance oficial de muertos asciende a 2.295 y a más de 11.200 heridos, mientras que la ONU calcula unos 50.000 desaparecidos.
En El Aguaira, el estado más afectado, escasean los alimentos y los servicios básicos están interrumpidos. La Agencia para los Refugiados (ACNUR) advierte de detenciones crecientes debido al acceso limitado a la ayuda, y hay reportes de enfrentamientos por comida.
Rescatistas de decenas de países trabajan contra reloj. Rescatistas jordanos lograron sacar con vida a un niño de tres años de entre los escombros. La ONU estima los daños en 6.700 millones de dólares y, según la NASA, 58.000 edificios resultaron dañados o destruidos.
El gobierno ha militarizado la zona y exige permisos para ingresar, lo que ha generado denuncias de obstáculos burocráticos para las labores de rescate por parte de rescatistas internacionales.