Las labores de búsqueda y rescate de sobrevivientes en Venezuela tras el doble terremoto continúan en condiciones extremadamente difíciles, con críticas crecientes por la lentitud de la respuesta oficial.
Según estimaciones de la NASA, más de 58.000 edificios resultaron dañados o destruidos. La cifra oficial de muertos, que asciende a 1943 según el gobierno interino, podría ser subvalorada. Se estima que hay unos 50.000 desaparecidos.
Se reportan obstáculos en la llegada de ayuda humanitaria, incluyendo trabas burocráticas en las aduanas venezolanas y problemas de acceso a zonas afectadas debido a controles policiales y militares. La falta de liderazgo y directrices claras por parte del gobierno venezolano ha sido señalada como un factor que complica la coordinación de la emergencia.