Equipos de rescate internacionales continúan la búsqueda de supervivientes entre los escombros en Venezuela, a pesar de las crecientes necesidades y el riesgo de epidemias como sarampión o difteria debido a la saturación del sistema de salud.
El martes se produjo el emotivo rescate con vida de un niño de tres años, que devolvió momentáneamente la esperanza. Sin embargo, las autoridades contabilizan 16.000 damnificados, cifra que difiere significativamente del estimado de la ONU de 7 millones de personas en esa condición.