Los edificios colapsados y la falta de preparación ante la magnitud de los terremotos en Venezuela son un factor clave en la tragedia. A esto se suman aproximadamente 600 réplicas que han mantenido a la población en vilo y han complicado las tareas de rescate.
El sistema de salud, ya debilitado durante los gobiernos de Chávez y Maduro, no da abasto ante la catástrofe. La falta de elementos y la sobrecarga de los hospitales obligan a depender de la ayuda internacional, que incluye asistencia médica.