Los daños edilicios en Venezuela tras el terremoto son alarmantes, con la NASA calculando 58.000 edificios dañados o destruidos. Un total de 189 estructuras colapsaron por completo. Las réplicas continúan generando preocupación por posibles nuevos derrumbes.
La emergencia sanitaria y humanitaria se agrava, especialmente por la escasez de alimentos en las zonas más afectadas. El número de fallecidos asciende a 2.295, con casos extraordinarios de milagro como la recuperación de un niño con vida.
La ONU alerta sobre una escasez generalizada de comida y el colapso de servicios básicos, en un país donde casi 8 millones de personas ya necesitaban ayuda humanitaria antes de la tragedia. Se solicitan 50 millones de dólares para responder a la emergencia en los próximos tres meses.