En Venezuela, tras el terremoto, se ha habilitado un proceso de cedulación para que las personas afectadas puedan obtener sus documentos de identidad, ya que muchos los perdieron al salir de sus hogares con lo puesto.
El Servicio Administrativo de Identificación, Inmigración y Extranjería (SAIM) ha instalado puntos de atención en carpas blancas para facilitar la identificación y entrega de cédulas. Este proceso se suma a las dificultades que enfrentan los damnificados por el sismo.
Se observa la improvisación de servicios básicos en parques, como cortes de cabello y puntos de conexión eléctrica para cargar dispositivos, evidenciando la resiliencia y adaptación de la población ante la tragedia.