Los usuarios habituales del transporte público en Buenos Aires expresan su parecer ante el nuevo aumento de tarifas. La mayoría se muestra resignada ante los incrementos mensuales.
María, quien toma tres colectivos de ida y tres de vuelta diariamente, indica que carga la SUBE dos veces por día, estimando unos cinco pesos por viaje, dependiendo de la línea. Reconoce que el impacto en el bolsillo es considerable.
Salvador, un jubilado que se dirige al médico, confirma que estaba al tanto del aumento y que, si bien ya no le afecta tanto como antes, entiende la necesidad de estar informado sobre los incrementos.