Representantes de China y la Unión Europea se reunieron en Bruselas en un intento por reducir tensiones comerciales. La creciente competencia industrial china ha presionado a la industria europea, intensificando diferencias entre ambas potencias.
El comisario europeo de Comercio, Mario Pescovich, calificó el encuentro como constructivo y anunció la intención de establecer un mecanismo conjunto para monitorear flujos comerciales. Europa expresa preocupación por la pérdida de competitividad y considera medidas como cuotas de importación en sectores clave y diversificación de proveedores de chips y tierras raras.
Se evalúan estrategias para evitar crisis como la restricción de exportaciones de semiconductores por parte de China en 2023. A pesar del diálogo, China ha advertido sobre represalias ante posibles medidas proteccionistas europeas, en un contexto de creciente tensión geopolítica y económica global.