A una semana de los devastadores terremotos en Venezuela, las tareas de búsqueda y rescate de sobrevivientes bajo los escombros continúan en condiciones extremadamente difíciles.
Según datos del gobierno interino, la cifra de fallecidos asciende a 1943, con más de 10.000 heridos. En La Guaira, epicentro de la tragedia, vecinos y voluntarios remueven escombros con sus propias manos ante la escasez de maquinaria y apoyo oficial.
Organismos internacionales han señalado posibles subvaloraciones en las cifras oficiales y han denunciado trabas gubernamentales para el ingreso de ayuda humanitaria, como requisitos excesivos en aduanas y problemas de acceso a zonas afectadas.
Expertos en ingeniería estructural advierten sobre los riesgos de colapsos secundarios en edificios dañados y la importancia de la contención psicológica para los damnificados, además de la necesidad de organizar la distribución de ayuda y la información a la población.