Se generó un fuerte cruce en la casa de Gran Hermano a raíz del robo de dos cajas de té, por el cual Andrea fue acusada. La participante se defendió argumentando que no era para ella y que ni siquiera tomó té, sino que solo agarró una caja. La situación escaló cuando se la comparó con Luana, quien previamente había sido señalada como "ladrona" por un hecho similar.
Andrea acusó a sus compañeros de querer "hacerse los buenos" y de ser "falsos y mentirosos". Afirmó que no iba a entrar en el juego y que se retiraría de la casa, cansada de la actitud de algunos participantes que, según ella, se victimizan y actúan con caretas.
El debate se centró en la hipocresía de algunos concursantes, que señalan a otros por acciones similares a las que ellos mismos cometen. Se mencionó a Cili como cómplice de estas actitudes, repitiendo errores del pasado.