Existe el temor de que las autoridades venezolanas den la orden de cesar las labores de rescate de personas con vida tras el terremoto, a pesar de que aún hay esperanzas. Esta decisión podría estar influenciada por el cansancio de los rescatistas y la proximidad del límite de tiempo para encontrar sobrevivientes.
Se teme que, una vez superado el plazo, se instruya a las delegaciones extranjeras a regresar a sus países, abandonando a quienes aún luchan por sobrevivir. La falta de información oficial y la presunta tendencia del gobierno a limitar, robar u ocultar información generan incertidumbre sobre el futuro de las operaciones de rescate.